Lentes de contacto

 

CURIOSA HISTORIA DE LAS LENTES DE CONTACTO ¿SABÍAS QUE…?

…ya Leonardo da Vinci, en su “Códice sobre el ojo” de 1508, describe un dispositivo para eliminar los vicios de refracción del ojo que consistía en un tubo sellado por una lente que, lleno de agua, se colocaba sobre el ojo.

En 1887, el suizo Adolf Fick inventó unas lentes de contacto fabricadas con vidrio soplado. Desde entonces, la evolución hacia unas lentes de contacto más cómodas y prácticas ha sido constante.

Ya en el siglo XX se fabricaron las primeras lentes de contacto realmente útiles. Sin embargo, eran muy rígidas y bloqueaban la córnea impidiendo que le llegara suficiente oxígeno, lo que provocaba en los usuarios síntomas de irritación, enrojecimiento…

La primera lente de contacto blanda fue comercializada en Estados Unidos en 1971 y no llegó a España hasta 1977. En el Instituto Oftalmológico Marcos Beltrán fuimos pioneros en la adaptación de lentes de contacto en La Rioja y nos dedicamos a ello desde 1981.

Gabinete de contactología de nuestra clínica

 

Desde entonces las lentes de contacto han seguido evolucionado y mejorando sus prestaciones para poder adaptarse a todos los defectos de la visión y resultar cada vez más sencillas de manejar, cómodas y seguras, a la vez que más asequibles. Un gran avance al respecto ha significado la creación de las lentes de hidrogel de silicona, que aportan una ventaja muy importante: la alta transmisión de oxígeno. Esto hace posible que el usuario las lleve cómodamente durante largos periodos de tiempo, comprobando que salud y comodidad pueden ir de la mano.

 

¿LENTES DE CONTACTO BLANDAS O SEMIDURAS?

Blandas: Son las más comunes y más utilizadas. Con ellas la córnea es capaz de recibir la oxigenación que necesita. Además, su forma y su composición se adaptan muy bien al ojo sin resultar incómodas. La vida útil de este tipo de lentes de contacto puede estar entre un día y un año.

Semiduras (lentes gas-permeables): Son recomendables para aquellas personas con poca producción lagrimal. También se adaptan bien a aquellos con una predisposición a la aparición de conjuntivitis y personas que no toleran las lentes blandas. Así mismo, se recomiendan en astigmatismos irregulares, queratoconos incipientes, miopía magna y otras patologías corneales.

 

LENTES BLANDAS DESECHABLES

Las llamadas dailies, es decir, las lentillas diarias, tienen una ventaja muy sencilla: la comodidad para el usuario.

Las lentes normales tienen el inconveniente de que cuando llegas a casa tienes que quitártelas, limpiarlas y guardarlas en su estuche para que se mantengan en perfecto estado y dispuestas para el día siguiente. Por el contrario, las dailies se desechan al final de la jornada y al día siguiente se estrenan unas nuevas.

 

LENTES DE CONTACTO TÓRICAS

Gracias a los nuevos diseños de lentes tóricas, además de la miopía y la hipermetropía podemos corregir el astigmatismo, lo que supone una mejora importante de la calidad visual final.

 

LENTES DE CONTACTO PROGRESIVAS

La presbicia afecta a todos los mayores de 50 años.

Hasta hace poco, los usuarios de lentes de contacto que necesitaban corrección para leer tenían que usar gafas de lectura. Mucha gente no se acostumbra porque poner y quitar las gafas les resulta incómodo.

Hoy en día, las lentes de contacto multifocales ofrecen lo mejor de ambas opciones: no usar gafas y tener buena visión tanto de lejos como de cerca.

 

¿EN QUÉ CONSISTE LA ADAPTACIÓN PERSONALIZADA DE UNA LENTE DE CONTACTO?

No existe la lente perfecta para todo el mundo. Depende de la graduación, de las horas al día que se desee llevarla y de las características de la propia córnea, la secreción lagrimal, etc.

Por ejemplo, no necesita el mismo tipo de lente un usuario que sólo las lleva ocasionalmente (fines de semana o para hacer deporte) y habitualmente prefiere las gafas, que alguien que las lleva todo el día para trabajar o estudiar y solo se las quita por la noche al llegar a casa.

En el Instituto Oftalmológico Marcos Beltrán hacemos un estudio exhaustivo previo de las características de tus ojos, incluyendo una TOPOGRAFÍA CORNEAL, y te recomendamos la lente de contacto que mejor se adapta a tu ritmo de vida y a tus necesidades.

 

¿A PARTIR DE QUÉ EDAD SE PUEDEN UTILIZAR?

No existe una edad exacta a partir de la cual se puedan llevar lentes de contacto. Debe ser cuando el niño/a ya sea responsable de su cuidado y tenga soltura con el manejo de las mismas.

 

CUIDADOS DE LAS LENTES DE CONTACTO

Dependiendo del tipo de lentes que usemos requerirán un mantenimiento distinto, pero siempre poniendo especial atención a la manipulación y la limpieza.

Conviene que cada vez que manipulemos nuestras lentes de contacto lo hagamos con las manos lo más limpias posible.

Cuando las limpiemos es necesario usar productos específicos destinados para ello. El agua oxigenada, el alcohol o similares no solo no desinfectan sino que, además, pueden provocar lesiones en el ojo.

Además, las lentes de contacto nunca deben quedarse secas en el estuche.

 

Ante cualquier síntoma más molesto como: enrojecimiento, visión borrosa, dolor… lo primero que debemos hacer es quitarnos las lentes de contacto y acudir al médico oftalmólogo.