Dacriocistorrinostomía transcanalicular con Láser Diodo

(Cirugía mínimamente invasiva de la Vía Lagrimal)

 

¿QUÉ FUNCIÓN TIENEN LAS VÍAS LAGRIMALES?

Las lágrimas se producen en la glándula lagrimal, hidratan el ojo y luego se drenan a través de unos pequeños orificios situados en el párpado superior e inferior.

Más abajo las lágrimas se acumulan en el saco lagrimal, que es como una bolsita, y desde allí siguen por la vía lagrimal hasta la parte posterior de la nariz.

Este sistema es el “desagüe” natural del ojo y su obstrucción es lo que provoca los síntomas que popularmente se conocen como rija. Hoy en día la sintomatología derivada de la vía lagrimal es muy frecuente, especialmente las obstrucciones, porque el principal factor de riesgo es la edad avanzada.

 

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DE LA OBSTRUCCIÓN DE LA VÍA LAGRIMAL?

La epífora o lagrimeo es el signo más constante, apareciendo en un 80% de los casos.

Aunque no tiene repercusiones graves para la salud puede ser bastante invalidante para el paciente porque emborrona la visión e irrita los párpados macerando la piel.

La dacriocistitis es la infección del saco lagrimal, y se produce como consecuencia del acúmulo de lágrima y material sero-mucinoso y la consiguiente sobreinfección bacteriana. Va a dar lugar a una tumoración roja y dolorosa sobre el canto interno del ojo.

 

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PARA LA OBSTRUCCIÓN DE VÍAS LAGRIMALES?

La infección aguda debe tratarse con antibióticos y antiinflamatorios, pero eso no resolverá la obstrucción ni el lagrimeo.

El único tratamiento definitivo para la obstrucción del conducto nasolagrimal es la intervención quirúrgica, comunicando la vía lagrimal obstruida con la fosa nasal correspondiente para mejorar la evacuación de las lágrimas.

 

¿CUÁNDO DEBO OPERARME?

Habitualmente la cirugía está indicada cuando la sintomatología interfiere en la vida diaria del paciente.

En caso de no realizarse la intervención persistirán los síntomas, con el riesgo añadido de infecciones recurrentes y abscesos.

 

¿EN QUÉ CONSISTE LA INTERVENCIÓN?

El objetivo es comunicar el saco lacrimal con la nariz para crear una nueva vía de drenaje de las lágrimas.

Utilizamos la fibra del láser (de menos de 1 milímetro de diámetro) para crear el drenaje siguiendo la vía anatómica natural por el canalículo y a través del saco lagrimal hasta el interior de la fosa nasal.

Se deja colocada una pequeña sonda de silicona (intubación bicanalicular) para asegurar la permeabilidad del nuevo orificio.

Para evitar cualquier dolor al paciente durante la cirugía se opera siempre con anestesia general (en el quirófano del Hospital Los Manzanos) con la presencia del Oftalmólogo, el Otorrinolaringólogo y un Médico Anestesista.

Se trata de una Cirugía Ambulatoria, de forma que tras despertar de la anestesia el paciente va a dormir a su domicilio, acudiendo a la consulta para los controles postoperatorios.

 

¿POR QUÉ ES MEJOR OPERAR POR VÍA TRANSCANALICULAR CON LÁSER?

Uno de los objetivos de la investigación en cirugía es desarrollar técnicas sencillas, lo menos lesivas posibles y con buenos resultados.

La reciente aparición del Láser Diodo de alta potencia y los endoscopios de última generación nos ha permitido modificar la técnica quirúrgica original, que era muy agresiva, estableciendo las bases de la cirugía mínimamente invasiva del sistema lagrimal.

Esta nueva técnica aporta grandes ventajas para el paciente:

  • No deja cicatriz en la piel.
  • Permite una rápida incorporación a la actividad habitual tras la cirugía.

 

No dude en consultarnos su caso y le indicaremos si es candidato a este tipo de cirugía.